La Maldición de Chaka
Henry Rider Haggard
Novela
Dedicatoria
Sompseu:
Quiero llamarte por el nombre con que te han conocido todas las tribus durante más de cincuenta años, desde el Zambesi al Cabo Agulhas.
Sompseu, mi padre, he escrito un libro sobre hechos y cosas de las que tú sabes más que ninguna otra persona; por eso coloco tu nombre al principio del mismo y te lo dedico.
Si no conociste a Chaka, tú y él habéis visto los mismos soles; entablaste relaciones con su hermano Panda y sus capitanes, y quizá con el mismo Mopo, su servidor, que lo mató con la ayuda de los príncipes y que es quien relata esta historia. Has visto el círculo de los hechiceros y contemplado los regimientos zulúes cuando se lanzaban al ataque; has coronado a sus reyes y tomado parte en sus consejos, y con la sangre de tu hijo has expiado un error de estadista y una falta de militar.
Sompseu, he oído una canción en la que se narra cómo dominaste a los zulúes. ¿No es verdad, mi padre, que permaneciste silencioso e inmóvil mientras tres mil guerreros gritaban pidiendo tu vida? Y cuando todos se cansaron, ¿no te pusiste de pie y dijiste, señalando hacia el mar: «Matadme si lo deseáis, hombres de Cetewayo; pero os advierto que por cada gota de mi sangre que sea derramada se levantarán cien vengadores de más allá del mar.»?
¡Y entonces los regimientos miraron hacia el mar, como si el día de Ulundi ya hubiese llegado, y vieron la columna de los blancos que se aproximaba!
Así, Sompseu, tu nombre se hizo grande entre los zulúes, como ya lo era entre otras tribus, y sus nobles te rindieron homenaje, te saludaron con la Bayéte, el saludo real, declarando por boca de su Cónsul que en ti moraba el espíritu de Chaka.
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Publicado el 2 de enero de 2018 por Edu Robsy.