Textos más cortos publicados por Juan Carlos Vinent Mercadal disponibles | pág. 6

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La Herencia de Keireddin

Joan Carlos Vinent


novela ejemplar


LA HERENCIA DE KEIREDDINJuan Carlos Vinent Mercadal___________________________________
         Todos los dragones de nuestra vida son quizás princesas que esperan de nosotros vernos bellos y animosos. Todas las cosas aterradoras no son quizá más que cosas sin socorro que esperan que nosotros las socorramos.         R. M. Rilke, Cartas a un joven poeta
NOTA PRELIMINAR                                                                Para situar cronológica y, por tanto, históricamente los hechos que aquí se van a narrar, recomiendo -a aquellos que quieran conocer con cierta rigurosidad el ámbito y clima político y social en el que, reitero, va a transcurrir la acción- la lectura de la segunda parte "Siglo XVI: Los piratas" de una obra tan importante como Conquistas y reconquistas de Menorca de Micaela Mata. Asimismo, para aquellos más perezosos, les recomendaría que, por lo menos leyesen la introducción (Apreciación histórica) y los dos epílogos -breves- existentes en esa segunda parte. Para aquellos que se nieguen rotundamente a seguir la recomendación, lo único que puedo hacer es sacar un par de acotaciones o extractos que puedan ayudarles mínimamante a entender el contexto en el que sucede una historia que, por otra parte, podría haber ocurrido o acaecido en otro momento, en otro lugar y en otras circunstancias.


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Licencia limitada
28 págs. / 49 minutos / 69 visitas.

Publicado el 31 de mayo de 2020 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

Elogio de la locura

Erasmo de Rotterdam


Filosofía, Religión


Capítulo I

Diga lo que quiera de mí el común de los mortales, pues no ignoro cuán mal hablan de la Estulticia incluso los más estultos, soy, empero, aquélla, y precisamente la única que tiene poder para divertir a los dioses y a los hombres. Y de ello es prueba poderosa, y lo representa bien, el que apenas he comparecido ante esta copiosa reunión para dirigiros la palabra, todos los semblantes han reflejado de súbito nueva e insólita alegría, los entrecejos se han desarrugado y habéis aplaudido con carcajadas alegres y cordiales, por modo que, en verdad, todos los presentes me parecéis ebrios de néctar no exento de nepente, como los dioses homéricos, mientras antes estabais sentados con cara triste y apurada, como recién salidos del antro de Trofonio.

Al modo que, cuando el bello sol naciente muestra a las tierras su áureo rostro, o después de un áspero invierno el céfiro blando trae nueva primavera, parece que todas las cosas adquieran diversa faz, color distinto y les retorne la juventud, así apenas he aparecido yo, habéis mudado el gesto. Mi sola presencia ha podido conseguir, pues, lo que apenas logran los grandes oradores con un discurso lato y meditado que, a pesar de ello, no logra disipar el malhumor de los ánimos.

Capítulo II

En cuanto al motivo de que me presente hoy con tan raro atavío, vais a escucharlo si no os molesta prestarme oídos, pero no los oídos con que atendéis a los predicadores, sino los que acostumbráis a dar en el mercado a los charlatanes, juglares y bufones, o aquellas orejas que levantaba antaño nuestro insigne Midas para escuchar a Pan.


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Dominio público
107 págs. / 3 horas, 8 minutos / 905 visitas.

Publicado el 13 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

El Pecado y la Noche

Antonio de Hoyos y Vinent


Novela


LAS CIUDADES SUMERGIDAS

Agua, fuego, lodo. Quiméricas nubes de maravilla que dormís sepultadas por una venganza de la Naturaleza; ciudades en que florecieron los siete pecados, en que las manos bíblicas trazaron sus misteriosos conjuros y las voces de los Profetas fulminaron anatemas; ciudades de pecado y de abominación en que las cortesanas bailaron desnudas en los templos y las reinas se prostituyeron a los mercenarios; ciudades de leyenda en que reinó la Lujuria, en que los apóstoles fueron lapidados y la hija del Rey de Is evocó al Demonio. Los hombres os han hecho salir a la superficie, han arrancado la lava que el cielo escupió sobre vosotras, y cínicas, desnudas en vuestra liviandad, vais surgiendo en los lúbricos frescos de vuestros lupanares y en los libertinos mosaicos de vuestros baños patricios. Algunas veces, en las estancias recatadas de una habitación, surge una momia en un espasmo de lubricidad grotesca.

Y su gesto es el mismo gesto de siempre.

Y el Demonio ha vuelto a reinar sobre la Tierra.

LA NOCHE DEL WALPURGIS

I

—¿Will we go in?

—As you like.

Se miraron burlones y echáronse a reír. En los ojos de ambos brillaba el mismo deseo, la misma perversa curiosidad de seguir la aventura equívoca hasta el fin. Pese a los disfraces innobles que les sirvieran para, en las propicias promiscuidades del Carnaval, embarcarse con rumbo a aquella Citerea canalla, los dos tenían una elegancia frívola, alada y aristocrática de personajes de la Comedia Italiana.


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164 págs. / 4 horas, 47 minutos / 382 visitas.

Publicado el 31 de octubre de 2016 por Juan Carlos Vinent Mercadal.

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